Pocos lingüistas han dejado una huella tan profunda en los estudios sobre el pueblo gitano como Yaron Matras, investigador, docente y pionero en el campo de la lingüística del romaní, esa lengua de largo aliento que ha sobrevivido a siglos de persecución, dispersión y olvido. Nacido en Chicago en 1963, criado en Alemania y formado en las más sólidas tradiciones filológicas europeas, Matras ha consagrado su vida al estudio de las lenguas en contacto, a la defensa del romaní como herramienta de resistencia cultural, y a la formación de nuevas generaciones de lingüistas comprometidos con la diversidad lingüística. Su obra no es solo un ejercicio académico: es un acto de memoria, una afirmación de dignidad y una apuesta pedagógica por el futuro de las lenguas marginadas.
«Fundó el Romani Project, el primer programa universitario británico dedicado de forma integral al estudio de la lengua y cultura romaní.»
El recorrido académico de Yaron Matras refleja su sensibilidad hacia el multilingüismo como experiencia humana, no solo como objeto de estudio. Se formó en lingüística general, semítica y románica, primero en Jerusalén, y luego en Tübingen y Hamburgo, donde obtuvo su doctorado en 1993 con una tesis dedicada a los mecanismos del discurso en el dialecto lovari del romaní. Muy pronto, su mirada se desplazó del análisis gramatical a una dimensión más amplia: la interacción entre lengua, migración, poder y marginalidad. En sus propias palabras: “Las lenguas minorizadas no solo merecen respeto; son claves para entender cómo funciona el mundo” (Matras, 2010).
Su instalación en el Reino Unido a mediados de los años noventa marcó un punto de inflexión. En la Universidad de Manchester, donde fue profesor durante más de dos décadas, fundó el Romani Project, el primer programa universitario británico dedicado de forma integral al estudio de la lengua y cultura romaní. Desde allí, impulsó investigaciones, publicaciones, proyectos digitales y colaboraciones comunitarias que han redefinido el campo de los Romani Studies a escala internacional.
La obra de Matras se caracteriza por una comprensión profunda del romaní como lengua en movimiento. Más que un sistema estable, el romaní es para él una red viva de dialectos, influenciada por las lenguas de los países donde se habla, pero unida por una raíz común que resiste el paso del tiempo. En su libro Romani: A Linguistic Introduction (2002), Matras ofrece un análisis minucioso de la morfología, la sintaxis y la pragmática del romaní, articulando una teoría de su evolución y estructura interna. Esta obra es considerada, hoy en día, un referente obligado para quienes se adentran en la lingüística romaní contemporánea.
«Uno de los legados más innovadores de Yaron Matras es el proyecto RomLex, un diccionario lexical electrónico multilingüe diseñado para documentar la variación léxica entre los distintos dialectos del romaní.»
Pero Matras va más allá del análisis estructural. En Romani in Britain: The Afterlife of a Language (2010), aborda con lucidez el proceso de desplazamiento lingüístico entre las comunidades gitanas del Reino Unido, muchas de las cuales han reemplazado el romaní por variantes mixtas como el anglorromaní. Su enfoque, sin embargo, no es nostálgico ni esencialista. Para Matras, la pérdida de lengua no es un fracaso cultural, sino el resultado de dinámicas sociales complejas que deben analizarse con rigor y empatía. “La lengua —escribe— no es solo un medio de comunicación: es un testimonio de lo que hemos sido y de lo que podemos llegar a ser” (Matras, 2010, p. 143).
«Matras ha cuestionado abiertamente las políticas europeas que invisibilizan al romaní en nombre de la integración, y ha criticado los intentos institucionales de imponer estándares lingüísticos homogéneos sin respetar la pluralidad del idioma.»
Uno de los legados más innovadores de Yaron Matras es el proyecto RomLex, un diccionario lexical electrónico multilingüe diseñado para documentar la variación léxica entre los distintos dialectos del romaní. Iniciado en 2005 como parte del Romani Project, RomLex se ha convertido en una herramienta central para el trabajo de lingüistas, educadores, traductores e instituciones públicas interesadas en la preservación y enseñanza del romaní.
El funcionamiento de RomLex es a la vez simple y revolucionario: cada entrada léxica se puede consultar en diferentes dialectos romaníes y se vincula con equivalencias en varias lenguas europeas. Esta estructura no solo respeta la diversidad interna del romaní, sino que promueve una codificación descentralizada: cada comunidad puede desarrollar su estándar lingüístico local sin perder conexión con la unidad histórica de la lengua.
RomLex ha sido utilizado como base para el diseño de currículos escolares, formación de intérpretes, elaboración de materiales educativos y desarrollo de aplicaciones móviles. El propio Matras lo considera un ejemplo de lo que llama lingüística aplicada crítica, es decir, una disciplina al servicio de las comunidades: “El conocimiento lingüístico debe empoderar, no controlar. RomLex pertenece a quienes lo hablan” (Matras, citado en yaronmatras.org, 2014).
«Yaron Matras ha transformado el modo en que la academia se relaciona con las lenguas marginadas y con las comunidades que las hablan. Su obra encarna una ética del saber que es, al mismo tiempo, una ética del cuidado: cuidar las lenguas para cuidar a quienes las heredan.»
A lo largo de su carrera en Manchester, Matras ha formado a decenas de investigadores en campos como la dialectología, la sociolingüística, el contacto de lenguas y la lingüística documental. Pero también ha trabajado codo a codo con hablantes romaníes, integrándolos como asistentes de investigación, codificadores, traductores y formadores. Esta dimensión pedagógica ha sido reconocida en múltiples ocasiones como un ejemplo de investigación participativa.
En 2012 fue nombrado Senior Fellow del Zukunftskolleg de la Universidad de Konstanz, y en 2017 recibió el prestigioso British Academy Wolfson Research Professorship, distinción reservada a investigadores con impacto internacional.
Su trabajo no ha estado exento de tensiones: ha cuestionado abiertamente las políticas europeas que invisibilizan al romaní en nombre de la integración, y ha criticado los intentos institucionales de imponer estándares lingüísticos homogéneos sin respetar la pluralidad del idioma. En este sentido, su labor se alinea con una tradición crítica que encuentra ecos en autores como Ian Hancock, Victor Friedman o Hristo Kyuchukov.
«El romaní, esa lengua tantas veces despreciada, puede ser —como él mismo ha demostrado— el punto de partida para construir una ciencia del diálogo, del respeto y de la dignidad.»
Matras ha sabido tejer una densa red de colaboración académica con lingüistas, antropólogos y sociólogos de Europa, América y Asia. Ha trabajado con Peter Bakker (Aarhus), Viktor Elsík (Praga), April McMahon y Nigel Vincent (Manchester), así como con activistas y expertos romaníes como Dieter Halwachs, Jeanette Sakel, Grattan Puxon y Ilona Klimova-Alexander. Su trabajo ha sido clave en proyectos europeos como RomIdent, MIGROM y en la definición del Common European Curriculum Framework for Romani.
Como editor de la revista Romani Studies (1999–2017), contribuyó a profesionalizar y consolidar un campo académico que hasta entonces era fragmentario. Bajo su dirección, la revista se convirtió en un espacio de encuentro entre académicos romaníes y no romaníes, y promovió una ética de colaboración basada en el respeto y el reconocimiento mutuo.
Entre sus obras más importantes destacan: Romani: A Linguistic Introduction (2002, Cambridge University Press), Romani in Britain: The Afterlife of a Language (2010, Edinburgh University Press), Language Contact (2009; 2.ª ed. 2020, Cambridge University Press), I Met Lucky People: The Story of the Romani Gypsies (2014, Allen Lane / Harvard University Press, 2015), A Grammar of Domari (2012, De Gruyter Mouton). Como editor, ha coordinado volúmenes fundamentales como: Mixed Languages (2003, con Peter Bakker), Grammatical Borrowing in Cross-linguistic Perspective (2006, con Viktor Elsík), Linguistic Areas (2005, con McMahon y Vincent).
Yaron Matras no solo ha ampliado las fronteras del conocimiento lingüístico. También ha transformado el modo en que la academia se relaciona con las lenguas marginadas y con las comunidades que las hablan. Su obra encarna una ética del saber que es, al mismo tiempo, una ética del cuidado: cuidar las lenguas para cuidar a quienes las heredan.
En tiempos de homogeneización cultural y repliegue identitario, su figura nos recuerda que cada lengua es un mundo posible. Y que el romaní, esa lengua tantas veces despreciada, puede ser —como él mismo ha demostrado— el punto de partida para construir una ciencia del diálogo, del respeto y de la dignidad.